Rosalía de Castro

Rosalía de Castro

Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 24 de febrero de 1837 – Padrón, 15 de julio de 1885) está considerada entre los grandes poetas de la literatura española del siglo XIX, como encarnación y símbolo del pueblo gallego. Es tal la aceptación y el interés que las obras de esta escritora despiertan en el mundo, que en las últimas décadas sus poemas han sido traducidos a idiomas como el francés, ​el alemán, ​el ruso​ y el japonés.

Perteneciente por línea materna a una familia noble, aunque su madre tenía escasos recursos, su padre, José Martínez, era sacerdote. Fue registrada como hija de padres desconocidos y se libró de entrar en la casa de huérfanos al hacerse cargo de ella su madrina María Francisca Martínez, fiel sirviente de la madre de la recién nacida.

Vivió en la aldea Castro de Ortoño, perteneciente al municipio coruñés de Ames, hasta que su madre pudo hacer cargo de ella. Es entonces cuando se traslada a Santiago de Compostela. Asiste de forma habitual a las actividades culturales promovidas por el Liceo de la Juventud junto con personalidades destacadas del movimiento intelectual compostelano como Manuel Murguía, Eduardo Pondal y Aurelio Aguirre. También recibe clases de francés, música y dibujo.

En abril de 1856, Rosalía se trasladó a Madrid, a casa de su pariente María García-Lugín y Castro. Vivió allí, en la planta baja de la casa número 13 de la calle Ballesta. Dos años después contrae matrimonio con Manuel Murguía, destacado crítico del Renacimiento gallego. Su relación estuvo marcada por continuos traslados de residencias, a causa de las actividades profesionales de Murguía y de su inestabilidad laboral, además de la frágil salud de Rosalía.

Murguía no le escatimó ni apoyo social ni intelectual en una época en la que la condición femenina era considerada como minusvalía. Durante unos años la vida de Rosalía se desenvolvió entre Madrid y Simancas, donde su marido pasa a ser director del Archivo general de Simancas.

A partir de 1871, Rosalía de Castro se establece en Galicia. Vive en las Torres de Lestrove, en Dodro (La Coruña), en Santiago de Compostela y a partir de 1875 en Padrón. Rosalía nunca disfrutó de una buena salud. En 1883, a los 52 años, se le fue complicando el cáncer de útero que padecía desde hacía un tiempo, y su salud comenzó a empeorar cada vez más. Tras su muerte recibió sepultura en el cementerio de Adina, localizado en Iria Flavia. No obstante, su cadáver fue exhumado el 15 de mayo de 1891 para ser llevado solemnemente a Santiago de Compostela, donde fue nuevamente sepultado en el Panteón de Galegos Ilustres.

Rosalía de Castro sobresalió en el campo de la poesía, a través de la creación de las que pueden ser consideradas sus tres obras clave: Cantares gallegos, Follas novas y En las orillas del Sar. Pero también sacó a la luz grande novelas como La flor (1857), A mi madre (1863), Ruinas (1866), El caballero de las botas azules (1867), dicen que quizá esta sea su obra narrativa más conseguida, y El primer loco (1881).

La valoración de la obra de Rosalía y la mitificación de la escritora se produjeron de manera póstuma, puesto que a lo largo de su vida esta fue permanentemente menospreciada y marginada, de hecho, vivió en medio de constantes penurias económicas. Hubo que esperar a la generación del 98 para que los escritores reconocieran a Rosalía como a una gran figura de la literatura.

A día de hoy las creaciones literarias de Rosalía de Castro son objeto de una abundante bibliografía y reciben una constante atención crítica, tanto en España como en el extranjero.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *