Ludwig van Beethoven

Beethoven

Ludwig van Beethoven (Bonn, 16 de diciembre de 1770- Viena, 26 de marzo de 1827) está considerado uno de los compositores más importantes de la historia de la música y su legado ha influido de forma decisiva en la evolución posterior de este arte. Su producción incluye los géneros pianísticos, de cámara, concertante, sacra, lieder, música incidental y orquestal, en la que hay que destacar las nuevesinfonías.

Como la mayoría de los músicos del siglo XVIII, provenía de una familia de músicos. La familia fue más bien próspera hasta la muerte del abuelo, en 1773, y el declive del padre en el alcohol. Este fue el primero en enseñarle el piano y el violín. En un ambiente alcoholizado, despertaba a menudo al joven Ludwig en medio de la noche para que tocara para sus amigos de juerga, debiendo soportar su violencia, cuando se negaba.

Fue formado por eminentes músicos como Gilles van den Eeden, organista de corte o Franz Rovantini y Tobias Friedrich Pfeiffer. Dió su primer concierto a los 7 años, en 1778. Sin embargo, el éxito de Ludwig llegó más tarde, en la adolescencia.

En su destino se cruzó Christian Neefe, un músico llegado a Bonn en 1779, quien tomó a su cargo no sólo su educación musical, sino también su formación integral. En 1782, cuando tenía once años de edad, Beethoven publicó su primera composición, titulada Nueve variaciones sobre una marcha de Ernst Christoph Dressler. En junio de 1784, por recomendación de Neefe, Ludwig es contratado como músico en la corte de Maximilian Franz, Elector de Colonia.

Este puesto le permitió frecuentar la música de los viejos maestros de capilla, además de facilitarle la entrada en nuevos círculos sociales, en los que se encontraban algunos de los que serían amigos suyos durante toda su vida. Con 17 años, marcha a Viena apoyado por su mecenas, el conde Ferdinand von Waldstein, quien sufraga los gastos del viaje y le convence de sus posibilidades de éxito. Durante este viaje a Viena parece que podría haber tenido lugar un fugaz encuentro con Mozart.

Sin embargo, este viaje fue interrumpido por el anuncio de la enfermedad de su madre, que finalmente murió en 1787. El padre, Johann, murió en 1792. Finalmente, en 1792, el príncipe elector de Bonn le financió un segundo viaje a Viena, que a partir de entonces sería el lugar de residencia del compositor. Allí, Beethoven recibió clases de composición con Joseph Haydn, de contrapunto con Johann Georg Albrechtsberger y Johann Baptist Schenk y de lírica con Antonio Salieri.

El joven Beethoven componía infatigablemente: fue éste, de 1793 a 1802, su período clasicista, bajo la influencia de Haydn y de Mozart, en el que dio a luz sus primeros conciertos para piano, las cinco primeras sonatas para violín y las dos para violoncelo, varios tríos y cuartetos para cuerda, el lied Adelaide y su primera sinfonía.

La corte, la nobleza y la Iglesia vienesas acogieron con fervor la música de Beethoven. Aunque eran frecuentes las disputas entre estos estamentos y el compositor, debido al carácter fuerte e impulsivo del músico.

Su música inicial, fresca y ligera, fue cambiando para convertirse en épica y turbulenta, acorde con los tiempos revolucionarios que vivía Europa. Muy pronto, Beethoven dejó de necesitar los conciertos y recitales en los salones de la corte para sobrevivir. Los editores se disputaban sus obras.

El problema de audición de Beethoven marcó un giro en su vida. Debido a la pérdida de sus capacidades auditivas, se entregó a una febril actividad creadora, y, a la par, sufrió penalidades personales producidas por desengaños amorosos. No llegó a casarse nunca, pero se le atribuyen varios romances, sobre todo entre damas de la nobleza.

En los años siguientes, Beethoven incrementó su actividad creadora y compuso muchas obras, entre ellas la Quinta sinfonía, la Sexta sinfonía o Sinfonía Pastoral, la Obertura Coriolano y la bagatela para piano Para Elisa. El 22 de diciembre de 1808 Beethoven dio uno de sus últimos conciertos en vivo.

En 1809, Beethoven no estaba conforme con su situación en Viena, especialmente bajo el aspecto económico. Entonces se planteó la invitación de Jerónimo Bonaparte, para dejar Viena y trasladarse a Wesfalia. Su vieja amiga la condesa Anna Marie Erdödy, logró convencer a Beethoven para que se mantuviera en Viena con la ayuda de sus más ricos admiradores, entre los que se encontraban el archiduque Rudolf, el príncipe Lobkowitz y el príncipe Kinsky, que ofrecieron a Beethoven una pensión anual de 4000 florines, lo que le permitió vivir sin preocupaciones económicas. La única condición que le pusieron fue no abandonar la ciudad de Viena. Dicha pensión lo convirtió en el primer artista y compositor independiente de la historia.

Pero cuando el príncipe Lobkowitz, sufrió una quiebra económica y el príncipe Kinsky falleció, comenzaron sus problemas económicos. Al desastre económico se sumó casi necesariamente al doméstico pese a los esfuerzos de sus protectores, incapaces de que el genio reordenara su vida y administrara sus recursos.

Beethoven pasó los últimos años de su vida casi totalmente aislado por la sordera, relacionándose solamente con algunos de sus amigos. Su último gran éxito fue la Novena sinfonía, terminada en 1823.

Murió el 26 de marzo 1827, según los historiadores de una cirrosis del hígado. Su funeral tuvo lugar a los tres días, teniendo una asistencia de 20000 personas.

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