Lucretia Mott

Lucretia Mott

Lucretia Mott (Massachusetts; 3 de enero de 1793 – Pensilvania; 11 de noviembre de 1880) fue una de las pioneras del movimiento feminista, además de una reconocida abolicionista.

Se crio en el seno de una familia cuáquera (una comunidad religiosa disidente fundada en Inglaterra por George Fox). En esta comunidad se defendía la igualdad entre todos los seres humanos, lo cual va a ser determinante en la formación de sus ideas.

A los trece años ingresa en la Nine Partners Quaker Boarding School, un colegio cuáquero donde años más tarde ejercería como docente. Fue allí, mientras trabajaba como maestra, donde conoció al que más tarde sería su marido, James Mott. En 1821 la familia se trasladó a Filadelfia, donde fue nombrada predicadora del grupo cuáquero local.

Su comunidad era abiertamente antiesclavista por lo que, además de denunciar la utilización de la esclavitud en las plantaciones, Lucretia Mott se negaba a comprar productos con mano de obra esclava.

El abolicionismo se convierte en su puerta de entrada al mundo del activismo. Comienza a incluir en sus sermones alegatos en contra de la esclavitud. Con el apoyo de su marido, los Mott fundaron la Sociedad Antiesclavista Americana en 1933. Pero el enemigo estaba en casa y los hombres de la Sociedad Antiesclavista rechazan su intensa participación en la organización. A pesar de ello Lucretia Mott va a tener un papel importante en las conversaciones con la sociedad anti esclavista de Nueva Inglaterra.

Viendo las dificultades que encontraban las mujeres para participar en la política Lucretia Mott funda la Sociedad Antiesclavista Femenina de Filadelfia, una sociedad abolicionista para mujeres. Su casa se convirtió en el centro del movimiento anti esclavista de Filadelfia y en una etapa del Ferrocarril subterráneo, una ruta de escape de los esclavos huidos.

En la convención anti esclavista de mujeres americanas de 1937 Lucretia Mott tiene un papel de gran relevancia. Su discurso, lleno de actitudes y lenguaje vetados a las mujeres de la época, provoca un gran revuelo entre los hombres.

En el Congreso Mundial Abolicionista que se celebró en Londres en 1840 y a pesar de ser ya una reconocida líder abolicionista y de ser una de las seis delegadas (mujeres) que acudieron al congreso, se rechaza formalmente su participación, por el mero hecho de ser mujer. Se vetó la participación de las mujeres y se las asignó un lugar al fondo de la gran sala donde se iba a debatir sobre la esclavitud. Algunos hombres se unieron a las mujeres para denunciar la injusta decisión.

A su regreso a los EEUU comienza una estrecha colaboración entre Lucretia Mott y Elizabeth Cady Stanton, otra de las pioneras por la lucha de los derechos de las mujeres. Ambas, junto con otras muchas mujeres, organizaron la convención por los derechos de las mujeres en Seneca Falls, Nueva York. La Convención de Seneca Falls se convirtió en el primer encuentro público de mujeres en los Estados Unidos. El encuentro se celebró en la capilla metodista de Seneca Falls.

Aunque ambas lideres colaboraban estrechamente sí que puede verse cierta diferencia en sus discursos. Sin duda Stanton defendía un discurso más directo, mientras que Lucretia Mott tenía un discurso más conservador.

En 1850 publicó Discourse on Woman, un texto en el que plasmó las injusticias a las que se tenían que enfrentar diariamente las mujeres. una vez que la esclavitud pasa a la historia en 1865, su labor va a centrarse en el derecho al sufragio.

El 11 de noviembre de 1880, a la edad de 87 años, murió víctima de una neumonía. Sus restos descansa en el cementerio cuáquero Fairhill, en el norte de Filadelfia.

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