Clara Campoamor

Clara Campoamor (Madrid, 12 de febrero de 1888​ – Lausana, 30 de abril de 1972) fue una política española, pionera de la militancia feminista. Creó la Unión Republicana Femenina y fue una de las principales impulsoras del sufragio femenino en España.

De familia humilde, pronto tuvo que dejar los estudios. A los 10 años perdió a su padre, y tuvo que comenzar a aportar dinero a la economía familiar. Comenzó cosiendo, como dependienta y telefonista. Con sólo estudios primarios, Clara no tenía posibilidad de mejores trabajos; por lo cual, en 1920 se decidió a iniciar estudios de secundaria.

En 1920 inició sus estudios de bachillerato, consiguiendo el título y matriculándose luego en la Facultad de Derecho, por la que se licenció el 19 de diciembre de 1924. Con 36 años, se convirtió en una de las pocas abogadas españolas de la época, y pasó a ejercer su profesión. En 1925 se convirtió en la segunda mujer en incorporarse al Colegio de Abogados de Madrid, un mes después que Victoria Kent.

Fundó su propio gabinete y defendió dos casos de divorcio muy célebres en aquella época. El de la escritora Concha Espina con Ramón de la Serna y el de Josefina Blanco Tejerina con Ramón María del Valle-Inclán. Además, Clara Campoamor fue la primera mujer que intervino ante el Tribunal Supremo.

Pero su gran oportunidad llegó de la mano de la II República Española. En 1931 se modificaba la ley electoral y permitía a las mujeres mayores de 23 años poder ser elegidas en el Parlamento. Clara Campoamor, junto a Victoria Kent y Margarita Nelken fueron las tres únicas mujeres que consiguieron su escaño. Campoamor fue elegida diputada por la circunscripción de la ciudad de Madrid por el Partido Radical.

Formó parte del equipo que elaboró el proyecto de la Constitución de la nueva República integrada por veintiún diputados. Luchó por establecer la no discriminación por razón de sexo, la igualdad jurídica de los hijos e hijas habidos dentro y fuera del matrimonio y el divorcio. Pero su gran campo de batalla fue el derecho al voto de la mujer.

La izquierda, con la excepción de un grupo de socialistas y algunos republicanos, no quería que la mujer votase porque se suponía que estaba muy influida por la Iglesia y votaría a favor de la derecha. Por ello, el Partido Radical Socialista enfrentó a Clara con otra reconocida diputada, Victoria Kent, contraria al voto de las mujeres.

Clara siguió defendiendo su postura hasta que consiguió su aprobación el 1 de octubre de 1931. Cuando dos años después las urnas dieron la razón a Victoria Kent, Clara tuvo que asumir su derrota y las críticas que la llovieron desde los partidos de la izquierda.

No consiguió renovar su acta de diputada en las elecciones de 1933. En 1934, Clara Campoamor abandonó el Partido Radical por su subordinación a la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) y los excesos en la represión de la insurrección revolucionaria en Asturias.

Al estallar la Guerra Civil se exilió. Vivió una década en Buenos Aires donde se ganó la vida traduciendo, dando conferencias y escribiendo biografías. En 1955, se instaló en Lausana (Suiza) donde trabajó en un bufete de abogados hasta que perdió la vista. Murió de cáncer el 30 de abril de 1972, con 84 años. Sus restos fueron trasladados al cementerio de Polloe en San Sebastián (Guipúzcoa).

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