Alexander Fleming

Alexander Fleming

Alexander Fleming (Darvel, Escocia; 6 de agosto de 1881 – Londres, Inglaterra; 11 de marzo de 1955) criado en el seno de una familia humilde recibió, hasta 1894, una educación bastante rudimentaria. Nada en aquella época hacía prever que se convertiría en una de las personas más importantes de su tiempo.

Cumplidos los trece años, se trasladó a vivir a Londres con un hermanastro que ejercía allí como médico. Se graduó con honores en 1905 como cirujano especializado, en el Instituto Politécnico de Regent Street, Facultad de Medicina del St. Mary’s Hospital de la Universidad de Londres. Allí trabajó como catedrático de bacteriología desde 1928 hasta 1948, año en que fue nombrado profesor emérito.

Intervino en la Primera Guerra Mundial como oficial del Royal Army Medical Corps en Francia. Quedó impresionado por la gran mortalidad causada por las heridas de metralla infectadas, asi que a su regresó al Hospital St. Mary buscó intensamente un nuevo antiséptico que evitase la dura agonía provocada por las heridas.

La carrera profesional de Fleming estuvo dedicada a la investigación de las defensas del cuerpo humano contra las infecciones bacterianas. Sus dos mayores descubrimientos, por los cuales pasó a la historia, fueron el de la lisozima y la penicilina.

Fleming descubrió la lisozima en 1922. Unas secreciones nasales, procedentes de un estornudo, cayeron sobre una placa de Petri en la que crecía un cultivo bacteriano. Unos días más tarde notó que las bacterias habían sido destruidas en el lugar donde se había depositado el fluido nasal. Probó después que dicha facultad dependía de una enzima activa, la lisozima, presente en muchos de los tejidos corporales. El hallazgo resultó muy interesante, puesto que demostraba la posibilidad de que existieran sustancias que, siendo inofensivas para las células del organismo, resultasen letales para las bacterias.

El descubrimiento de la penicilina tuvo lugar accidentalmente en 1928 en el curso de sus investigaciones sobre la gripe. Fleming comprobó que uno de los cultivos había sido accidentalmente contaminado por un microorganismo procedente del aire exterior, un hongo posteriormente identificado como el Penicillium notatum.

Comprobó que alrededor de la zona inicial de contaminación los estafilococos habían sido destruidos. Alexander Fleming comprendió que dicho fenómeno fue efecto de algún tipo de sustancia antibacteriana segregada por el mismo hongo. A pesar de haber descubierto una sustancia capaz de combatir las infecciones bacterianas, Fleming y sus colaboradores no lograron aislar la penicilina, el primer medicamento antibacteriano.

Aunque él reconoció inmediatamente la trascendencia de este hallazgo sus colegas lo subestimaron. Fleming comunicó su descubrimiento sobre la penicilina en el BritishJournalof Experimental Pathology en 1929. Y es que la inestabilidad de la penicilina convertía su purificación en un proceso excesivamente difícil, para las técnicas químicas disponibles.

El invento de Alexander Fleming comenzó a dar resultados positivos en el año 1941, ayudando a combatir múltiples enfermedades infecciosas, como la temida Sífilis, que hasta el momento no tenían cura, sentando las bases de la farmacología moderna. Los químicos Ernst Boris Chain y Howard Walter Florey desarrollaron en Inglaterra un método de purificación de la penicilina que permitió su síntesis y distribución comercial para el resto de la población.

En 1945 compartió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina con los científicos británicos Howard Walter Florey y Ernst Boris Chain por sus contribuciones al desarrollo de la penicilina. También recibió la Medalla de Oro de Honor de la Royal College of Surgeons y fue condecorado con la Gran Cruz de la orden de Alfonso X, el Sabio. Falleció en Londres en 1955 de un ataque cardíaco. Fue enterrado como héroe nacional en la cripta de la catedral de San Pablo de Londres.

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